Schatzberg y protagonizada por Al Pacino en su segunda aparición en una película .
El guión fue escrito por Joan Didion y John Gregory Dunne,
Adaptado de la serie de artículos en la vida de James Mills


Retrato desolador de la vida de un grupo de adictos a la heroína que frecuentan "Needle Park" en Nueva York. Esto sirve de marco a una historia de amor, la de Bobby, un joven camello adicto a la heroína y Helen, una chica sin hogar que encuentra en su relación con Bobby la estabilidad anhelada.

En esta melancólica y casi depresiva historia sobre el mundo de las drogas en la inmensidad de la ciudad de Nueva York, Schatzberg logra crear de forma eficaz un ambiente sórdido y deprimente como corresponde al mundo retratado. La película está narrada de forma correcta aunque sin ningún tipo de alardes ni artificios. Su fotografía es en su mayor parte en interiores, aunque también se muestra la ciudad, pero en ambos casos lo que se muestra es un ambiente oscuro, sucio, realista, con una ciudad sin luz, fría como la vida que viven los protagonistas del film.


De forma paralela a este duro retrato del submundo de las drogas, el film aborda la historia de amor entre Bobby, el joven y optimista yonqui sin futuro que vive únicamente el día a día, y Helen, la joven con un pasado oscuro lleno de violencia -se deja entrever en sus palabras- que encuentra en el carismático joven todo lo que ella necesita, hasta el punto de unirse a él en su terrible mundo. Se abordan además temas ligados al mundo de las drogas como la delincuencia, los prejuicios raciales, la corrupción o la prostitución.

Pero lo mejor de la película son sin duda la pareja de protagonistas y el trabajo de los secundarios. Al Pacino y Kitty Winn están sencillamente magistrales, desarrollando unos personajes de gran profundidad psicológica. Garcias a este trabajo, un tal Coppola se fijo en Pacino para ofrecerle el mítico papel de Michael Corleone en la saga El Padrino, que le catapultó directamente al olimpo de las estrellas de cine, mientras que Kitty Winn -que sólo apareció posteriormente con éxito en El exorcista (1973), y que actualmente trabaja en Broadway- pudo probar las mieles del triunfo al ganar con este papel el Premio de Cannes a la mejor actriz. Los secundarios Richard Bright y Alan Vint se muestran también eficaces en sus papeles y dan su réplica al impecable dúo protagonista.

Y también profundamente didáctica.